domingo, 24 de junio de 2007

Vida después de la muerte

Ella me tomó de la mano y no tenía intención de soltarla. Yo no quería ir con ella. Ella quería ir conmigo. Fuimos a un lugar despoblado y ella comenzó a acercarse. Pensé en toda la gente que he conocido y conozco. Pensé en mi familia y lo que pasaría si me enamoraba de esta mujer. Su seducción me hipnotizó durante un momento. Mi cuerpo estaba completamente ido y excitado. Abrí los ojos y ella ya no estaba. Se fue. Desapareció. La ahuyentó mi idea de vivir. La ahuyenté yo. Ahuyenté a la mujer que quería tomar mi alma.